Si hay algo de lo que me arrepiento, es de lo que tantas veces dije: perderme en el camino. No estoy acá para hablar del pasado, presente o futuro. Hoy necesito estar debajo de este árbol mientras llueve, sentir el viento frío y las gotas filtrándose entre las hojas.
¿Porqué ya no pienso como antes? Hay explicaciones psciológicas obvias referidas a la madurez y al crecimiento, pero me duele tanto. Si hoy afirmo que no soy feliz, es porque me desconosco. Porque empecé a creer en los demás en lugar de en mí. Pero ni siquiera me doy cuenta. A veces, muy pocas, cuando alguna razón cósmica quiere que yo me siente a pensar en todo, e incluso entienda todo, es cuando me doy cuenta. Ahora.
Decime que este rayo de luz tiene que ver conmigo.
No cumplí mis promesas de joven soñadora. Incluso dejé de creer en ellas y en todo lo que me transportaba. La prueba de mi maravillosa y creativa ingenuidad, se fue para siempre, porque todo al final se termina yendo. Y ahora la lluvia te moja, justo lo que más odiabas en el mundo.
Que no salga el sol. Que siga lloviendo más y más fuerte, hasta que las gotas te traspasen, hasta mojarme de pies a cabeza, pero sin sol. Que el día se ponga negro como la noche, que necesite ver la hora para saber en qué momento estoy parada, que todo pierda lógica.
Que esta maravilla natural sea capaz de reencontrarme con los personajes inútiles que alguna vez inventé. Llévenme por sus caminos (que todavía puedo visualizar en mi mente). Si mi ex psicóloga me leyera ahora, me mataría por decir la palabra "inútil". Y se haría una fiesta de confesiones. Se me ocurrió el título de esto.
Qué, no puede llover fuerte y tendido durante más de cinco minutos?
"Si no escribía rápido, se me escapaban las líneas, los personajes. A veces la historia se me iba de las manos. Y yo no podía hacer más que rogar que se queden conmigo"
Piel de gallina. Por dios, no te alejes. La diferencia es que antes podía pretender otro mundo con los ojos abiertos. Pero este olor a humedad, las gotas bajando por mi espalda, el viento suave erizándome los pelos del brazo, cierro los ojos y
de
sa
pa
res
co.
Necesito leer con locura.